El próximo domingo 17 de febrero Ecuador celebra unas elecciones presidenciales en las que los derechos LGTB están siendo presentes en campaña. Según informan los grupos LGTBI ecuatorianos hay tres de los ocho candidatos a presidentes que están a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo. Hasta seis están dispuestos a defender la libertad sexual, pero dos son manifiestamente homofóbicos. El candidato favorito, Rafael Correa, que cuenta con alrededor del 50% de intención de voto y que se define como católico progresista, ha manifestado que no está a favor del matrimonio entre homosexuales pero ha asegurado que defenderá los derechos del colectivo. Correa se situaría tercero en el ránking de candidatos a favor de la libertad sexuales elaborado por entidades LGTBI de aquel país. También hay algún candidato abiertamente LGTBI entre las listas que son más favorables al colectivo. Cabe recordar que el pasado noviembre el colectivo Igualdad de derechos ya, publicó un comunicado en el cual instaba a las formaciones políticas ecuatorianas a que se hiciera “un pronunciamento público de sus propuestas de acción para la no discriminación de la diversidad sexual del país” y para que se dieran a “conocer sus propuestas de políticas públicas de inclusión”.
Procedimiento a un candidato por homofobia
Uno de los candidatos más beligerantemente homofóbicos es Nelson Zavala, un pastor evangélico, que tan sólo tiene un 1% de intención de voto pero que genera mucho polèmica con declaraciones. En ellas ha afirmado que la homosexualidad es un trastorno severo de conducta y ha apostado por las terapias antihomosexuales para “convertirles” a la heterosexualidad. Los grupos LGTBI ecuatorianos no tardaron en presentar una protesta ante del Consejo Nacional Electoral. Este organismo advirtió al candidato para que rectificara, aunque Zavala se reafirmó en su posición homofóbica. La institución electoral ha abierto un procedimiento contra el pastor evangélico y el pasado domingo remitió el caso al Tribunal Contencioso Electoral. Este hecho ha sido vivido como todo un éxito por parte de la comunidad LGTBI de aquel país.