Sumando en prevención del VIH
El pasado 21 de noviembre y hasta el próximo 28 de este mes se celebra la Semana Europea de la Prueba del VIH, previa al 1 de diciembre, Día Mundial de Lucha contra el SIDA. La campaña, que es el segundo año que se realiza, pretende paliar con la realización regular de la prueba del VIH el hecho de que una tercera parte de los más de dos millones de seropositivos que viven en Europa, no sea consciente de su situación.
La campaña pretende generar una serie de beneficios en la población porque la realización regular de la prueba del VIH mejora la calidad de vida del enfermo si se detecta la enfermedad precozmente: le permite tener una vida más larga y saludable. Además, reduce la probabilidad de infección a terceras personas puesto que es durante las tres primeras semanas después de la infección, cuando la carga viral es muy alta, cuando más posibilidades hay de transmitirla. Las personas enfermas que reciben el tratamiento antirretroviral reducen su carga viral hasta ser indetectable de forma que, según estudios recientes, el riesgo de transmitir el virus a otra persona se queda reducida casi a cero. De hecho, la mayoría de las nuevas infecciones se producen a partir de relaciones sexuales con personas que se han infectado de forma reciente pero no han sido diagnosticadas, ni mucho menos tratadas.
El índice de personas que son diagnosticadas tardíamente es muy elevado en Europa, llega hasta el 50% (48% en España), cosa que hace que, entre estas personas, aumente el riesgo de mortalidad. La edad es un factor de vulnerabilidad puesto que si bien los detectados tardíamente son 31% entre los jóvenes de 15 a 19 años, entre los mayores de 49 años llega al 66%. El colectivo de los hombres que practica sexo con hombres es más vulnerable puesto que supone el 39% de las nuevas infecciones en el ámbito europeo. Esto hace que la implicación de los colectivos LGTB sea una herramienta de promoción importante de la prevención del VIH.
Si bien el uso del preservativo es una herramienta básica de prevención, la realización de prueba por la detección y, si es necesario, tratamiento precoz, es otra de las herramientas que complementa las políticas de lucha contra la extensión del VIH y que cada vez conoce más gente dentro del colectivo LGTB. En Catalunya, BCN Checkpoint y la Fundación Lucha contra el Sida han puesto en marcha una campaña para fomentar que los hombres que practican sexo con hombres, un colectivo especialmente vulnerable en el ámbito catalán, se hagan la prueba del VIH periódicamente cada tres meses. El objetivo es reducir al mínimo la posibilidad de transmisión cuando hace poco que el enfermo se ha infectado.
En el caso catalán hay que destacar el papel fundamental del voluntariado de las entidades de prevención del VIH y atención a las personas seropositivas, pionero en el Estado español, que ha impulsado la implicación de las instituciones. Un ejemplo de esto es el Acuerdo nacional para hacer frente a la epidemia del VIH en Catalunya y contra el estigma relacionado, promovido por el Comité 1 de diciembre y asumido por el Gobierno y el Parlamento catalanes, que tiene que ser una de las principales herramientas para permitir la mejora de las políticas integrales de prevención y de las condiciones de vida de los seropositivos y un pilar clave en las políticas sociales del Gobierno catalán.
La Semana Europea de la Prueba Rápida es una herramienta más para reducir el número de nuevas infecciones, especialmente, entre uno de los colectivos más vulnerables en este ámbito el de los hombres que hacen sexo con hombres en este ámbito. Todo suma.